(COQUIMBO / PROVINCIA DE ELQUI).– Una grave denuncia por presunto abuso ha generado profunda preocupación en la comunidad escolar del colegio Amazing Grace, emplazado en el sector de Peñuelas. A través de un medio de comunicación regional, una apoderada expuso públicamente un caso que afectaría a su hija y que involucra de manera directa a un inspector del establecimiento.
Dinámica de los hechos denunciados
De acuerdo con los antecedentes expuestos por la madre, la situación se habría registrado durante la jornada escolar del pasado martes 24 de marzo. El funcionario habría retirado a la menor y a un compañero desde una clase bajo instrucciones de la inspectoría, trasladándolos posteriormente hasta el auditorio del recinto.
En dicho lugar, y tras confinar al otro estudiante en una habitación contigua, el inspector habría procedido a interactuar físicamente con la niña bajo la excusa de un supuesto juego, realizando tocaciones y reteniéndola contra su voluntad.
Respuesta institucional bajo escrutinio
La gravedad de la denuncia se agudiza ante el presunto manejo del establecimiento frente a la crisis. La apoderada relató que, al informar la situación de manera formal, su testimonio fue puesto en duda por la inspectoría general. Según la acusación, el colegio argumentó la necesidad de mantener la presunción de inocencia del funcionario para no apartarlo de sus labores y sugirió, en cambio, que la estudiante afectada permaneciera en su domicilio.
Esta determinación derivó en que, al reincorporarse a clases, la menor sufriera una crisis de pánico producto de los cuestionamientos de su propio entorno escolar, debiendo ser retirada nuevamente del recinto.
Escalada del caso y manifestaciones
Tras hacerse pública esta primera denuncia, la situación ha tomado un nuevo curso. La familia asegura haber recopilado al menos otros cuatro testimonios de estudiantes y exalumnas —incluyendo a una menor de enseñanza básica— que relatan haber vivido episodios de similares características con el mismo trabajador.
Frente a la presunta deficiencia en los protocolos de resguardo a menores y los nulos filtros de evaluación psicológica en la contratación de personal, apoderados y miembros de la comunidad educativa organizaron una manifestación pacífica durante la tarde de este lunes en el frontis del recinto, exigiendo medidas de protección inmediatas y el esclarecimiento total de los hechos ante las autoridades competentes.