
DEPORTES – ANÁLISIS).– La madrugada de este lunes nos entregó una nueva y amarga decepción deportiva. Lejos de las glorias pasadas, la Selección Chilena sufrió una dolorosa derrota por 4 a 1 frente a Nueva Zelanda en el Eden Park de Auckland, cerrando su gira internacional con un resultado que invita a una profunda reflexión sobre el actual nivel de nuestro fútbol.
El punto de quiebre
Si bien La Roja venía de un triunfo ante Cabo Verde, el duelo ante los oceánicos desnudó todas las carencias del equipo dirigido por Nicolás Córdova. El partido se desdibujó tempranamente a los 27 minutos de la primera fracción, cuando el joven Darío Osorio, principal apuntado por la fanaticada, se hizo expulsar por una doble tarjeta amarilla, dejando a Chile con un hombre menos y sin respuestas anímicas ni futbolísticas para sostener el encuentro.
Una estadística que duele
Más allá del abultado marcador en contra, lo que realmente golpea el orgullo nacional es la estadística que dejó este encuentro. A través de sus redes sociales, la escuadra de Nueva Zelanda no dudó en celebrar este triunfo como un hito histórico: es su primera victoria oficial contra un rival sudamericano.
Es decir, en toda la historia del fútbol, los oceánicos nunca habían logrado vencer a un representante de la Conmebol, hasta que se toparon con esta deslucida versión de la Selección Chilena. Una bofetada de realidad que nos demuestra que el recambio y el nivel competitivo de La Roja hoy están tocando fondo.
DEPORTES – ANÁLISIS).– La madrugada de este lunes nos entregó una nueva y amarga decepción deportiva. Lejos de las glorias pasadas, la Selección Chilena sufrió una dolorosa derrota por 4 a 1 frente a Nueva Zelanda en el Eden Park de Auckland, cerrando su gira internacional con un resultado que invita a una profunda reflexión sobre el actual nivel de nuestro fútbol.
El punto de quiebre
Si bien La Roja venía de un triunfo ante Cabo Verde, el duelo ante los oceánicos desnudó todas las carencias del equipo dirigido por Nicolás Córdova. El partido se desdibujó tempranamente a los 27 minutos de la primera fracción, cuando el joven Darío Osorio, principal apuntado por la fanaticada, se hizo expulsar por una doble tarjeta amarilla, dejando a Chile con un hombre menos y sin respuestas anímicas ni futbolísticas para sostener el encuentro.
Una estadística que duele
Más allá del abultado marcador en contra, lo que realmente golpea el orgullo nacional es la estadística que dejó este encuentro. A través de sus redes sociales, la escuadra de Nueva Zelanda no dudó en celebrar este triunfo como un hito histórico: es su primera victoria oficial contra un rival sudamericano.
Es decir, en toda la historia del fútbol, los oceánicos nunca habían logrado vencer a un representante de la Conmebol, hasta que se toparon con esta deslucida versión de la Selección Chilena. Una bofetada de realidad que nos demuestra que el recambio y el nivel competitivo de La Roja hoy están tocando fondo.