
Lo que hace solo meses era celebración en el puerto hoy contrasta con un complejo presente en tierras aztecas. El ex entrenador de Coquimbo Unido, Esteban González, vive un difícil momento en su primera experiencia internacional al mando del Querétaro FC.
El técnico chileno sufrió una dura goleada por 4-0 ante CF Monterrey en el Estadio BBVA, en duelo válido por la novena jornada del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.
Un partido que se quebró antes del descanso
Monterrey impuso condiciones desde el inicio y selló su contundente triunfo con anotaciones de Luca Orellano (doblete), el español Sergio Canales y Jesús “Tecatito” Corona.
Sin embargo, el momento clave del compromiso se produjo al minuto 45, cuando el defensa Francisco Venegas fue expulsado con tarjeta roja directa tras un pisotón. Con un hombre menos durante toda la segunda mitad, el equipo del “Chino” terminó por desmoronarse ante la presión local.
El encuentro también marcó el debut de Nicolás Sánchez como nuevo entrenador de Monterrey, factor anímico que los regiomontanos supieron capitalizar.
Tabla complicada y presión creciente
Con esta derrota, Querétaro quedó en la penúltima posición del campeonato con apenas seis puntos, registrando una victoria, tres empates y cuatro caídas. El panorama comienza a tensionarse para González, considerando la alta exigencia del fútbol mexicano.
Tras el partido, el estratega defendió el esfuerzo de sus dirigidos, aunque reconoció el impacto de la expulsión: señaló que la roja condicionó completamente el trámite y que ahora el equipo debe trabajar con mayor intensidad para salir del mal momento.
Un contraste que no pasa inadvertido en el puerto
La realidad actual dista mucho de la vivida en 2025, cuando González sorprendió al fútbol nacional al consagrarse campeón con Coquimbo Unido, escribiendo una de las páginas más memorables en la historia del club aurinegro.
Hoy, la “luna de miel” en México parece haberse terminado y el próximo desafío —ante el América— asoma como una verdadera prueba de fuego para su continuidad.
En el puerto, la hinchada pirata observa a la distancia el complejo presente de quien los llevó a la gloria. El fútbol, una vez más, demuestra lo rápido que puede cambiar la historia.