La aparición de fragatas portuguesas en distintos puntos del borde costero regional volvió a encender las alertas sanitarias en plena temporada estival, generando preocupación entre turistas y residentes que frecuentan las playas de la Región de Coquimbo.
Aunque la picadura de este organismo marino no representa un riesgo vital, el contacto con sus tentáculos puede causar dolor intenso, irritación severa y lesiones cutáneas, lo que ha motivado a las autoridades a reforzar la vigilancia y el llamado al autocuidado.
De acuerdo con información entregada por el sector salud, desde el inicio del verano se han registrado dos atenciones médicas asociadas a picaduras de fragata portuguesa, sin presentar complicaciones mayores. Sin embargo, la detección de ejemplares obligó a restringir temporalmente el baño en dos playas de la región durante el verano.
Actualmente, los avistamientos continúan de forma aislada, lo que ha permitido mantener las playas abiertas, aunque bajo monitoreo permanente por parte de la Seremi de Salud y la Armada.
DETECCIONES AISLADAS Y MONITOREO CONSTANTE
La seremi de Salud (s), Alejandra Rojas, indicó que la presencia de fragatas portuguesas en la región se ha dado de manera puntual y en bajas cantidades.
“Los reportes que hemos recibido corresponden a ejemplares aislados. Cuando se identifican tres o más individuos en un mismo sector, se analiza la aplicación de una prohibición de baño”, explicó.
Desde la Armada, el gobernador marítimo (s), capitán Daniel Sarzosa, señaló que si bien se han confirmado avistamientos, estos no han alcanzado niveles que ameriten cierres prolongados de playas.
“Existe presencia en algunos sectores, pero no en cantidades significativas. De todas formas, mantenemos patrullajes y coordinación constante con municipios y salvavidas para retirar los ejemplares cuando aparecen”, afirmó.
Según antecedentes del Servicio de Salud, las dos picaduras reportadas durante la temporada ocurrieron en Coquimbo y Los Vilos. Además, en sectores de la avenida Costanera de Coquimbo se han detectado avistamientos casi diarios, aunque en baja cantidad.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN DURANTE EL VERANO
La autoridad sanitaria enfatizó que la presencia de este organismo no debe ser subestimada y reiteró la importancia de seguir las recomendaciones preventivas.
Durante el verano, solo dos playas debieron ser cerradas de manera preventiva: Socos de Tongoy, en el sector Puerto Velero, y Agua Dulce de Canela. En ambos casos, la medida fue levantada tras descartarse nuevos hallazgos relevantes.
Respecto a los efectos del contacto, Alejandra Rojas explicó que “la picadura provoca una sensación de quemadura muy intensa, acompañada de enrojecimiento y dolor localizado, generalmente más fuerte que el producido por una medusa común”.
Ante una picadura, la recomendación es lavar la zona con agua de mar o vinagre, retirar cuidadosamente los restos visibles de tentáculos sin tocarlos directamente y evitar frotar la piel. Si los síntomas persisten o se presenta una reacción alérgica, se debe acudir a un centro asistencial.
UN ORGANISMO ASOCIADO A AGUAS CÁLIDAS
El doctor y biólogo marino de la Universidad Católica del Norte, Javier Sellanes, explicó que la fragata portuguesa no corresponde a una medusa, sino a una colonia de organismos que se desplaza flotando en el océano, impulsada por el viento.
“Este tipo de especie suele asociarse a aguas más cálidas, por lo que su presencia se ha relacionado con cambios en las condiciones oceanográficas”, señaló el especialista.
Si bien este fenómeno se ha observado con mayor frecuencia en la última década, Sellanes precisó que aún no existen estudios concluyentes que permitan vincular directamente su aparición con el calentamiento de las aguas en la zona.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la responsabilidad de los bañistas, recordando que cualquier avistamiento debe ser informado a los coordinadores de playa, ya que la fragata portuguesa mantiene su toxicidad incluso después de muerta. Para consultas, está disponible el fono Salud Responde 600 360 7777.
