SANTIAGO.– La histórica captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares estadounidenses no solo ha sacudido el tablero geopolítico regional, sino que ha dejado en evidencia las diferencias internas en el Partido Comunista de Chile (PC). El operativo norteamericano provocó una inmediata reacción que contrastó la defensa institucional de la tienda con la postura de su excandidata presidencial, Jeannette Jara.
La postura oficial: “Agresión criminal”
La dirigencia del Partido Comunista reaccionó de manera inmediata y categórica. A través de una declaración pública, la colectividad señaló que “rechaza y condena enérgicamente la criminal agresión del gobierno de los Estados Unidos”.
En su comunicado, el partido cerró filas defendiendo la institucionalidad venezolana y calificó el despliegue militar como una acción “de carácter criminal” que, a su juicio, pone en riesgo la estabilidad de toda la región.
El matiz de Jara: Soberanía sin olvidar la dictadura
En un carril paralelo, Jeannette Jara, militante y figura clave del partido tras su carrera presidencial, mantuvo una posición diferenciada. Cabe recordar que, durante su campaña, Jara marcó distancia de la dirigencia al afirmar en TVN que “en Venezuela lo que hay es una dictadura”, abogando por impulsar una transición democrática.
Tras la caída de Maduro, Jara no se retractó de este diagnóstico político sobre el régimen, pero sí cuestionó duramente la forma en que se llevó a cabo la detención. A través de sus redes sociales, la exministra escribió que “Estados Unidos violó el derecho internacional atacando a Venezuela”.
Para Jara, más allá de la naturaleza del gobierno de Maduro, este tipo de intervenciones foráneas “generan un precedente muy peligroso para la soberanía de los países”.
Contexto regional
La polémica interna se da en un momento de máxima tensión diplomática, donde el Presidente Gabriel Boric ha realizado un “llamado urgente” a la ONU para “evitar una escalada militar” y proteger a la población civil, mientras que el Canciller Alberto Van Klaveren confirmó conversaciones de alto nivel entre presidentes del continente para abordar la crisis.