LA SERENA / VALLE DE ELQUI.- Una jornada de contrastes se vivió este domingo 4 de enero en la frontera regional. Mientras los medios argentinos reportaban un intenso flujo vehicular y largas filas en la Ruta Nacional 150 desde primera hora de la mañana, las cifras oficiales del lado chileno revelan una realidad preocupante: el ingreso de turistas trasandinos ha experimentado una baja histórica.
El atochamiento visual registrado este fin de semana, explicado por la concentración de viajeros en el horario acotado del Paso Agua Negra (07:00 a 17:00 horas), choca con los datos duros entregados por la Delegación Presidencial Regional. Al comparar el periodo previo al Año Nuevo, la caída es abrupta: si en la temporada anterior habían ingresado 15.266 personas, este año —con corte al 28 de diciembre— solo se contabilizaron 5.301 turistas, lo que representa un desplome del 66%.
El Valle de Elqui saca la cara
Pese al escenario fronterizo, el turismo interno y de otros mercados mantiene optimista a la industria local. Las proyecciones para el Valle de Elqui son alentadoras: para la primera quincena de enero ya se registra un 41% de reservas confirmadas, consolidando al destino como uno de los polos más relevantes del país.
Angélica Funes, directora regional de SERNATUR Coquimbo, destacó las fortalezas que mantienen al valle en la cima: “El destino cuenta con el Observatorio Mamalluca, certificación Starlight y la distinción de ONU Turismo como Best Tourism Village para Pisco Elqui”.
Nuevos mercados en la mira
Aunque el turismo nacional sigue siendo el motor principal —superando el promedio de ocupación del norte del país en el verano 2025 con un 68,5%—, las autoridades han puesto el foco en la diversificación. Se reporta un crecimiento sostenido de visitantes de Francia y Alemania, segmento europeo que la región busca potenciar para compensar la baja del mercado argentino.