La prensa escrita nacional vive uno de sus golpes más duros en la capital del Limarí. Desde el martes 30 de diciembre, los diarios “El Mercurio” y “Las Últimas Noticias” dejaron de circular en Ovalle, marcando el cierre definitivo de su distribución en la comuna y evidenciando la profunda crisis que atraviesa el papel impreso en regiones.

Aunque para muchos la información hoy se consume desde el teléfono móvil, la salida de estos históricos medios no es un hecho menor. El impacto recae directamente en los suplementeros locales, quienes por décadas fueron el puente entre la noticia y la ciudadanía, especialmente para adultos mayores y lectores tradicionales que aún prefieren el ritual de hojear un diario.
Teresa Valderrama, secretaria del Sindicato de Suplementeros de Ovalle, señaló a OvalleHOY.cl que esta situación era previsible. “Fue una muerte anunciada”, afirmó, apuntando al deterioro progresivo del sistema de distribución y a la falta de soluciones concretas por parte de las empresas editoras.
Según explicó la dirigente, el quiebre definitivo se produjo tras la renuncia del subagente, dejando al gremio sin un vínculo operativo con las editoriales. “Intentamos negociar directamente con la agencia de Coquimbo, pero el sistema de despacho se volvió imposible de sostener. No contamos con la estructura administrativa ni financiera para asumir esos costos”, explicó.
El factor económico terminó por sepultar la presencia de estos diarios en Ovalle. Valderrama detalló que incluso se evaluó un alza en el precio de venta para asegurar una ganancia de apenas $80 por ejemplar, cifra completamente insuficiente. “Hoy vendiendo una bebida o un agua mineral se obtiene más margen que con un diario. El flete ya no se puede financiar”, lamentó, reflejando cómo el valor simbólico de la prensa quedó superado por la realidad del mercado.
Reconversión forzada
Frente a este escenario, el sindicato inició un proceso de reconversión con apoyo del municipio. Los tradicionales kioscos de diarios están ampliando sus giros comerciales, incorporando la venta de diversos artículos para subsistir, transformándose en pequeños locales de conveniencia.
Se trata de una adaptación obligada, que busca mantener a flote a un gremio históricamente ligado a la lectura y la información, pero golpeado por una crisis que escapa completamente a su control.
Finalmente, el directorio del sindicato informó que prepara un comunicado público para informar oficialmente a la comunidad que la ausencia de El Mercurio y Las Últimas Noticias en las calles de Ovalle es definitiva, cerrando así un capítulo histórico en la vida cotidiana de la ciudad.