COPIAPÓ – Un lamentable episodio de violencia empañó una jornada deportiva en la capital de la Región de Atacama. Lo que debía ser una fiesta del fútbol en la Cancha Municipal El Pretil terminó abruptamente en una batalla campal, generando repudio entre los asistentes y la comunidad deportiva local.
Según la información preliminar compartida por testigos, los incidentes se desencadenaron durante el desarrollo del encuentro, cuando un jugador del equipo de Alto Hospicio habría agredido físicamente a uno de los guardalíneas del partido. Esta acción antideportiva fue el detonante de una gresca generalizada que involucró a jugadores y cuerpos técnicos de ambos bandos.
Imágenes de la Violencia Registros audiovisuales captados por los espectadores dan cuenta de la magnitud del descontrol. En las imágenes se observa que el foco del conflicto se concentró en la zona de las bancas de suplentes, una estructura techada y protegida por mallas metálicas al costado del campo de juego.
En los videos se aprecia un tumulto de personas al interior de este recinto enrejado. Se distinguen claramente dos grupos enfrentándose: jugadores vestidos con indumentaria amarilla y negra (listada) contra otros que portan camisetas de color rojo.
La situación se tornó caótica, con empujones, golpes y personas subiéndose a las bancas en medio de la trifulca, mientras otros intentaban intervenir o separarse del conflicto, incluyendo a un jugador con la camiseta número 26 negra y amarilla que aparece en el centro de la escena. Todo esto ocurría bajo el sol y con los áridos cerros de Copiapó como telón de fondo.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre sanciones a los clubes involucrados o el estado de salud del árbitro asistente agredido.